sábado, 11 de diciembre de 2010

San Silvestre 2010, o como hacerle hueco al pavo...

Si nos dedicáramos a escribir novelas, correr en la San Silvestre sería algo así como escribir un cuento, algo cortito (obviamente sería uno de Navidad, emulando a Dickens). El caso es que esta carrera viene a resultar algo anecdótico. Despues de un año con muchas historias que contar (maratón, lesiones, entrenamientos buenos, malos, estrenos en carreras, nuevos amigos que se incorporan, nuevas vivencias, etc...) la San Silvestre supone un oportuno parón para seguir el año. Algo así como un punto y seguido. Una carrera que se situa entre las citas obligadas del año (como la media maraton o la maratón del pueblo dónde uno ha nacido).

Incluso si uno lo piensa con un par de cervezas, rodeado de amigos, en la barra de un bar y bajo el consabido "no hay coj....", uno corre el riesgo de acabar corriendo con un grupo de frikies disfrazado (o algo parecido) de Rey Mago, Papa Noel, pastorcillo o incluso Spiderman, que no tiene nada que ver con la navidad pero es lo único que había a mano y además te tapa la cara para que no te reconozca nadie.
Bueno, por si alguien se anima indicar que la de Murcia es una carrera que (al igual que el resto de las que se organizan por aquí), ha ido dando bandazos hasta medio situarse en una carrera decente. Con cosas que mejorar pero que ha ido a mas todos los años. Aquí os dejo la información.

saludos!


viernes, 3 de diciembre de 2010

Yeti Trail 2010: grandes (y frias) sensaciones


Debe ser muy grande la motivación que le hace a uno levantarse a las 6 de la mañana para ir al monte a sufrir, pasar frio, mojarse y darle a sus musculos una buena paliza (eso en el mejor de los casos y siempre que no haya caidas claro).... Y como por motivación, en esto de correr (o nadar, o hacer ciclismo, o senderismo...) todos entendemos superar nuevos límites y vivir nuevas experiencias, la Yeti Trail ha supuesto una grandisima experiencia, única e inolvidable... por muchos motivos.

En primer lugar porque correr por Sierra Espuña suponía un gran aliciente, ya que nunca lo había hecho por allí . En este caso se ponía una carrera a mi nivel, la Mini Yeti, que constaba de algo más de 19 kms (no me llego a imaginar aún como será correr la "entera" la de algo mas de 40 kilometros, pero espero relatarlo algún día, amenazo...).

En segundo lugar por la climatología. La mañana del 27 de noviembre, se esperaba dura despues de todas las predicciones meteorológicas, las cuales poco a poco se iban haciendo realidad conforme nos ibamos acercando a El Berro, punto de salida y llegada.

En tercero la carrera en si. Según expertos el perfil y el terreno harían de la Yeti una carrera sufrida para mis poco adaptadas (y entrenadas) piernas.
Todo ello, unido además a los consejos y advertencias de mi buen amigo, Mister y consejero Juanjo, hicieron que sacara del cajón mis guantes, gorro, cortavientos, mallas largas, brasero, termo de caldo con pelotas y el chip de "madre mia la que me espera" y me lo metiera en la cabeza a lo Matrix. Con el maletero cargado me fui camino de mi ansiada carrera.

A las 9:50 con camiseta de manga corta y manguitos esperaba la salida, pero tras seguir el consejo de Christophe (organizador), decidí atarme el cortavientos a la cintura..."arriba lo echarás de menos porque hace mucho frio" (sobre los 2ºC creo...). A las 10.00 en punto y tras explicarnos el perfil de la carrera nos dieron la salida a algo mas de 50 corredores desde el camping de El Berro. Lloviendo, nublado y con unos 5º nos lanzamos a patear Sierra Espuña y subir hasta el punto mas alto del Morron Chico (1.440 mts). 3,2, 1... a por él....

La carrera, preciosa, se inicia con unos 4 ó 5 kms de subida leve y fácil por una bonita senda, por una senda denominada la senda del dinosaurio. Pero el camino empieza a hacerse duro, comenzando una ascensión dura con barro que parecía cemento y que finaliza en la senda del caracol tras un breve y bienvenido repecho con vistas (pocas por la espesa niebla) de las paredes del Leiva. De ahí al Morrón Chico.


Ý allí mucho frio, pero mucho, que unido al cansancio de la subida acumulado en las piernas y al terreno humedecido y resbaladizo del Morrón, hicieron que mi ritmo descendiera, con el temor de empezar a ver como corredores me adelantaban y en cualquier momento apareciera el Yeti y me pusiera mirando a Cuenca.... Eso pasó en un par de ocasiones solo (lo del adelantamiento digo, lo de Cuenca para mi integridad física y moral no llegó a suceder), así que me imaginaba que el resto estaría como yo, cansado. No tenía ni idea de cómo iba de posición, pero en el avituallamiento me indicaron que sobre el 20 (luego comprobe que iba el 15 que fué como acabé finalmente), así que no estaba mal. (Foto del día de la carrera, desde el Morrón Chico, con espesa niebla)

Un poco de agua, isotonico, platano, barrita.... (se habían acabado los saladitos y mini empanadillas) y a por los casi 8 kms que restaban.
La bajada antes de coger la pista, debido a lo complejo del recorrido, la mala visibilidad y mi falta de experiencia me hizo ir con mucha prudencia, pero por fin llegué a la pista para coger velocidad y soltar piernas, algo que se agradeció al principio pero al cabo de los 5 minutos empezaba a pasar factura....

Seco llegue al último avituallamiento (seco por dentro porque por fuera chorreaba por la lluvia). "Este viene frito" comentó una de las voluntarias de detras de la mesa al beberme el tercer vaso de agua, "ánimo, ya quedan solo 4 kms" oi mientras me alejaba.... Un gracias (mental) y un apretar de dientes para comenzar una bajada un poco más técnica y dónde metí intensidad por las buenas sensaciones que tenía... iba bien y sobraban fuerzas para lo poco que quedaba.

Tras terminar la bajada, salimos de la sierra nuevamente en el Berro, donde llegaba tras 2 horas y 27 minutos en decimoquinta posición.

Una buenisima carrera con un esfuerzo de organización enorme al que quiero felicitar desde aquí y darles la enhorabuena.

Aquí os dejo link a la página de Senda, con una buena crónica, un buen video de la Yeti (entera), en el blog de Trail Running. Tambien la crónica de Javi Salar en su blog Abriendo Senda y el link a la página de la carrera, la Yeti Trail dónde está toda la información. Espero con ansias la 2ª edición, una vez que a la organización se le pase la resaca y el cansancio!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cualquier excusa es buena...

El pasado domingo, más de 1.000 personas tuvimos la oportunidad de correr desde y hasta la puerta de la Catedral de Murcia. La verdad es que solamente eso ya era un motivo más que suficiente para no perderse la carrera cuya distancia aludía a la más corta que separa Europa de Africa por el Estrecho de Gibraltar, concretamente entre Punta de Oliveiros y Punta Cires, dando nombre a la carrera 14,4 (kms, claro)

Pues allá que nos fuimos unos cuantos a disfrutar de amigos, entrenamiento, carrera y ciudad.

En primer lugar, creo que cualquier excusa para la organización de una carrera o evento popular deportivo es válida y más que bienvenida (lease Ponle freno, Carrera de la Mujer, Carrera de Empresas o, como en este caso, la Bienal de Arte Contemporaneo, Manifiesta 8, "ahi es ná" que pensarían algunos....).

La mezcla de difusión popular de un tema (el que sea, dentro de lo legal...), publicidad para los organizadores y fomento del deporte (y por tanto la salud) es un cóctel que da resultado, cala en la gente de forma inmediata. Y eso, como hay gente que piensa (...), pues es aprovechado para organizar carreras. Pues genial, pues bienvenido sea. Más de esas por favor.

En este caso, el incordio para quien salía a comprar el periodico, los churros o lavar el coche pues era poco, porque apenas se cortaron calles ya que nos llevaron a la Mota del Rio Segura.

En segundo lugar (y remarco lo de segundo por ser eso, secundario) algunos apuntes como el retraso del inicio, provocado por la entrega de dorsales (y es que es de cajón que 1000 personas no pueden ser atendidas por 8 voluntarias, y tuvimos que estar parados unos 25 minutos...), la falta de ambiente durante el recorrido o de guardarropía (al menos yo no lo ví), corroboraron que era una primera edición de una carrera y algo que se salía un poco del circuíto habitual de carreras.

Pero eso, si bien es cierto que resulta una incomodidad, creo que debe suponer un motivo de valoración para los corredores del gran esfuerzo que supone la organización de una carrera (y si no que se lo pregunten a Chritophe Roche y su Yeti Trail), y que todo, además, para que corramos gratis (y además nos dieron una camiseta).


Un acierto juntar el arte con el deporte. Enhorabuena a todos los que han pensado y trabajado para que unos cuantos lo pasáramos bien el domingo. Gracias!


domingo, 14 de noviembre de 2010

Montaña, algo más que correr...

Acabo de descubrir otra cosa para lo que no valgo.... correr por la Montaña. Ya lo he puesto en la larga lista de cosas para las que uno no ha nacido, pero yo aun así seguiré intentándolo.

Como acabo de iniciarme (mejor dicho, me estoy iniciando), para quien le interese y por si alguien se anima, os iré relatando un poco como está siendo este cambio y esta experiencia, pero lo dicho, desde el punto de vista de un auténtico novato.
En primer lugar indicar que una Carrera por Montaña tiene esta categoría para la Fed. Española de Carreras por Montaña cuando se trata de carreras de 21 km, mínimo y 1.000 mts de desnivel positivo acumulado. (Reglamento 2010)

En Murcia se organizan unas 5 ó 6 al año, hay algunas que son puntuables para la Copa Regional (este año han sido 5) y luego una sola carrera (este año el Roller Master de La Unión) que es la del Campeonato Regional.
Tengo la suerte de estar iniciandome con uno de los mejores (Juanjo Larrotcha) tercero en la Copa Regional, y conocer a los mejores corredores por Montaña en Murcia (Club Senda, unas máquinas oiga). Aquí tenéis más información de resultados y carreras de 2010 donde veréis que los fieras de Senda copan los podium.

Y por qué digo que no valgo?... bueno, solo llevo realmente unos cuantos entrenamientos en este año, pero lo que se es que en primer lugar uno no solo tiene que ser rápido (empezamos mal) y tener resistencia física (puffff), sino que además uno tiene que tener cabeza para ahorrar fuerzas (aquí si te vacias en algún tramo corres el riesgo de quedarte "clavado"), saber técnica en subida y sobre todo bajadas, y ser un valiente...si, si...hay que ser un "machote" para lanzarte en carrera monte abajo por unas pendientes que ni atado a una cuerda las bajo, con las fuerzas justas despues de vaya vd a saber cuántos kms de subida hechos, en la que el mínimo traspies te hace besar el monte. En fin, creo que no se me escapa nada.

Pero como digo, uno que se está iniciando encuentra, de momento estas ventajas respecto al asfalto:

-Más diversión en entrenamientos y carreras. La monotonía del asfalto, al final, despues de tanto tiempo uno la empieza a notar. Cada entrenamiento es distinto.
-Aquí no solo vale el reloj y contar los minutos por km. Es otra cosa, esa lucha contra el reloj (de momento) no la tengo, las motivaciones son otras.
-Hay un mayor requerimiento de esfuerzo, lo que hace necesario mayor forma física, pero con una recompensa de entrenamientos mucho más rápida e intensa.
-Es casi como otro deporte, y cualquier variación siempre es de agradecer.

Salvo que vivas en el monte, el no poder dedicar tiempo de entrenamiento entre semana y tener que desplazarte los fines de semana, hacen que sean carreras dificiles de entrenar, pero de momento en ello estamos y como meta para 2011 me planteo correr si no todas, unas cuantas de la copa regional, con el firme proposito de estar ahí... entre los últimos (entrenando duro seguro soy capaz de quedarme el último). Os iré contando. De momento y en un par de semanas la Yeti Trail (la mini, la de 19 km) en Sierra Espuña, primera carrera que se organiza por allí gracias a la perseverancia, altruismo y organización de Christophe Roche (el campeón Regional)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Sobre el Carnet del Corredor... ese gran invento

Ya tengo el carnet del corredor..de la RFEA....soy el 172.866, que bien, que bien, uno mas para que mi niño se entretenga sacando carnets de la cartera y volviendolos a meter mientras come....Hasta ahora es la utilidad que le he encontrado.

No dudo que la tenga, pero yo hasta ahora... sinceramente y en el mes que lo tengo, no se la he encontrado.
No entiendo muy bien ese deseo de etiquetar a la gente. Si a Vd le gusta correr le damos un carnet...vale, pero tambien me gusta el cine, mi trabajo, comer, leer, la pintura y ver pasapalabra... pero no se hasta que punto un carnet de estas cosas tendría sentido. Bueno si lo se, ninguno!.
Dicho esto espero que funcione porque todo lo que se haga por un deporte y fomentarlo desde la administración y el gobierno me parece un buen camino, sobre todo en edades tempranas, pero a esto es que no acabo de encontrarle el fuste.

Si se trata de organizar, a quien hay que organizar es a los que organizan (valga la redundancia).. las carreras, que tengan ese carnet (incluso tengan que hacer un examen para tenerlo) y que no todo el mundo pueda crer la carrera que le apetezca. Una especie de organizador homologado.

Si se trata de controlar, los datos de los participantes pueden ser filtrados a la federación y tener ese ranking que hablan en su página (que no les vale con ponernos el sello de corredor, admás nos ponen el apellido "lento", "medio", "bueno", "la cañadespaña"...)

Y si se trata de otra cosa, que alguien venga y lo explique (que quizá, como muchas cosas que se hacen en este país, ese sea el problema). Coincido que este mundo del corredor popular ha crecido mucho en los últimos 20 años (desde que estoy en él) pero especialmente en los últimos 6 o 7, y que es necesario cierto "orden y control", pero no creo que este sea el camino. Es como si intentaramos organizar el tráfico aéreo dando un carnet a los que se montan en un avión, pero sin saber ni controlar las compañías aereas que existen...
En fin, no tomarlo como crítica, como decía Rosendo Mercado (Leño) "es simplemente despiste"

sábado, 23 de octubre de 2010

De tiendas...


Una buena noticia para los corredores de Murcia es la apertura de la tienda de Runner's World en la capital. Variedad de marcas y sobre todo profesionalidad en el consejo y en el trato.

Es facil encontrar en Murcia lugares donde vendan zapatillas, y si las buscas de felpa y a cuadros ni te cuento, pero cuando se trata de que te aconsejen de verdad sobre la principal herramienta del corredor, es normal encontrarte con personas que no suelen practicar el deporte y que repiten las especificaciones del fabricante o hablan "de oidas", no de experiencia propia.

Al Bazar La Tierra, en Alcantarilla, se le une esta nueva tienda en Murcia. Hay más, por supuesto, repartidas por toda la región y alrededores...así que si conocéis y queréis dejar direcciones seremos más que bienvenidos.

Foto: Yo me he pillado las Asics Gel Trabuco 13 para montaña (en color amarillo por si me pierdo y con goretex para no resfriarme) y las Saucony (por fin Saucony, que ganas de probar) Progrid Omni 9, Anchas, estables, en fin... lo único que ambas son pronadoras, que es mi tipo de pisada pero que abandoné hace unos años por problemas de ampollas... volvemos a probar. Ya os contaré!.

lunes, 18 de octubre de 2010

Maratón de Berlín 2010. Crónica.


Siempre que me he encontrado en el tumulto de la salida de cualquier carrera, 5, 10, 20 o 42,195 kms, los sentimientos, los pensamientos, las sensaciones... en general lo el denominado estado de ánimo, me traslada, por lo parecido, al momento en que enfrentaba a un examen hace unos años. Esos momentos previos, en los que esperaba la hoja con las preguntas con la incertidumbre y el desasosiego que provoca el pesimismo, han venido a la memoria siempre que, rodeado de otros sufridos atletas populares, he esperado con impaciencia el momento de echar a correr....

Con Vittory y Javi y nuestra cara de sueño poco antes de la salida.



(tres Javis en los momentos previos, Rigaber, Fernández y Franco, todos orgullos miembros de la AD Caravaca es La Meta)


En mi último maratón (el 4º de mi corta experiencia), el de Berlin 2010 (26 sept), el estado de ánimo volvio a ser el mismo. En esta ocasión, a las 8:45 de la mañana en Tiergarten, con la puerta de Brandemburgo a la espalda, a escasos 150 metros (pero de la que me separaban 42 km si corria como me decía la organización: "to p'alante"), era consciente de que no había estudiado lo suficiente. Apenas 10 semanas de entrenamiento con paron por una rotura de fibras en el gemelo izquierdo de tres semanas -de la 6 a la 9-, y para colmo en pleno verano murciano, que como os imaginais no es el ideal para hace rodajes o series entre las 10 de la mañana y las 8 y pico largas de la noche, salvo que uno quiera salir en el periódico al día siguiente en la sección de "a quién se le ocurre"....


Quizá por ello me encontraba más tranquilo de lo normal. El no tener la presión de haberte esforzado te dá la tranquilidad de que cualquier recompensa será bienvenida. En mi caso terminar era el objetivo y terminar sin molestias ni secuelas era el deseo. Aún así los nervios propios de una carrera y de no querer ni fallar ni sufrir, hacían mella (y lo hicieron durante todo el recorrido) como de costumbre, bueno no, un poquito más.


Entre las 9:00 y las 9:20, tras la suelta de globos verdes del patrocinador, que por culpa de la lluvia y el viento no ascendieron y algunos hasta se acercaron a despedirnos y a divertirnos unos minutos, comenzabamos a trotar los 40.000 corredores, por orden de mejores tiempos en la inscripción, y a descubrir, una por una, las 42 preguntas de este largo examen. A por ello.


Poco a poco se fueron desgranando los kms sin molestias mas allá de las normales. Mucha, mucha, pero que mucha gente a pesar del tiempo (lluvia y frio) nos esperaban, animaban y aplaudia a ambos lados del recorrido. Un montón de bandas de musica (jazz, percusión, rock, pop...) distrain la atención. Unos buenos avituallamientos (agua, comida, isotonicos) se alternaban cada 2.5 kms desde el km 5. En el km 12, tras poco más de 1 hora para mi, 5,20 el km, el primer grupo grande de españoles animaba. Apenas había repechos (un par de puentes que comparados con Nueva York era un simple paseo). La carrera se desarrollaba perfecta. Alcanzo el medio maratón en 1:54. No me puedo quejar, al menos puedo seguir corriendo.

Pasa la 2ª hora. El ritmo sigue igual, , En el veinti...cinco?... bueno, por ahí, la organización dió unos geles de PowerBar. Me decido a coger uno (a pesar de los 4 que llevaba por si acaso) pero a los 50 metros se me cae. Si me agacho a por el creo que no me voy a incorporar, así que nada... a seguir. A partir del 30 ya empieza a verse el final del tunel. De un momento a otro espero que algún músculo de una pierna decida vengarse de la tortura por la que le estoy haciendo pasar y se suba a una oreja... afortunadamente el momento no llega.
Empiezan a verse los primeros "cadaveres", algunos andando, otros parados, incluso otros recibiendo masaje en las piernas en camillas que la organización puso al efecto. Dios mio que tentación.... la vista borrosa por el cansancio, el sudor y la lluvia hacía que se apareciera ante mi jovenzuelas fisioterapeutas alemanas vestidas de diablillo rojo diciendome con el dedo y la mirada "ven... mira que colchoncito caliente, ¿un masaje en las piernas?"... uf, uf... sigamos..

Mis piernas se quejan pero no lo suficiente como para hacerme parar o bajar el ritmo. Incluso en los últimos kms, a partir del 36 decido apretar un poco, pero se queda en una bonita declaración de intenciones...aunque claro, voy tan justito y pendiente de mis poco entrenadas piernas que cualquier esfuerzo por no desfallecer ni bajar el ritmo supone "apretar".

Pero si, a partir del 40, cuando el rumor de la puerta de Brandemburgo ya empieza a oirse, ese apretar se hace real, es cierto, aunque solo sean unos segundos, voy adelantando a otros corredores y mis piernas se vienen arriba.

El último km es emocionante. Tantas semanas dándo vueltas a si me presentaba o no, y apenas 8 dias atras había tirado la toalla por la lesión, y ahora estaba cumpliendo un objetivo, en 3 horas y 49 minutos. No es mi mejor tiempo pero si mi mayor alegría al cruzar la meta. Estoy eufórico, contento, es un punto de inflexión importante en mi manera de afrontar carreras. Termino con muchas ganas de afrontar y preparar la siguiente.

LO MEJOR DEL MARATON: Todo, la organización, la gente, el recorrido, la ciudad, la cantidad de personas animando.... una carrera para disfrutar, sin duda.

LO PEOR DEL MARATON: La bolsa del corredor. El precio de la inscripción permite comprar una camiseta recuerdo por 20 euros. La camiseta es decepcionante, muy fea, de algodon y de talla única. El resto de la bolsa, una pulsera conmemorativa, agua, barrita y publicidad. Pero bueno, es un mal menor dentro de la fenomenal organización de la carrera.