Si nos dedicáramos a escribir novelas, correr en la San Silvestre sería algo así como escribir un cuento, algo cortito (obviamente sería uno de Navidad, emulando a Dickens). El caso es que esta carrera viene a resultar algo anecdótico. Despues de un año con muchas historias que contar (maratón, lesiones, entrenamientos buenos, malos, estrenos en carreras, nuevos amigos que se incorporan, nuevas vivencias, etc...) la San Silvestre supone un oportuno parón para seguir el año. Algo así como un punto y seguido. Una carrera que se situa entre las citas obligadas del año (como la media maraton o la maratón del pueblo dónde uno ha nacido).sábado, 11 de diciembre de 2010
San Silvestre 2010, o como hacerle hueco al pavo...
Si nos dedicáramos a escribir novelas, correr en la San Silvestre sería algo así como escribir un cuento, algo cortito (obviamente sería uno de Navidad, emulando a Dickens). El caso es que esta carrera viene a resultar algo anecdótico. Despues de un año con muchas historias que contar (maratón, lesiones, entrenamientos buenos, malos, estrenos en carreras, nuevos amigos que se incorporan, nuevas vivencias, etc...) la San Silvestre supone un oportuno parón para seguir el año. Algo así como un punto y seguido. Una carrera que se situa entre las citas obligadas del año (como la media maraton o la maratón del pueblo dónde uno ha nacido).viernes, 3 de diciembre de 2010
Yeti Trail 2010: grandes (y frias) sensaciones

Ý allí mucho frio, pero mucho, que unido al cansancio de la subida acumulado en las piernas y al terreno humedecido y resbaladizo del Morrón, hicieron que mi ritmo descendiera, con el temor de empezar a ver como corredores me adelantaban y en cualquier momento apareciera el Yeti y me pusiera mirando a Cuenca.... Eso pasó en un par de ocasiones solo (lo del adelantamiento digo, lo de Cuenca para mi integridad física y moral no llegó a suceder), así que me imaginaba que el resto estaría como yo, cansado. No tenía ni idea de cómo iba de posición, pero en el avituallamiento me indicaron que sobre el 20 (luego comprobe que iba el 15 que fué como acabé finalmente), así que no estaba mal. (Foto del día de la carrera, desde el Morrón Chico, con espesa niebla)miércoles, 24 de noviembre de 2010
Cualquier excusa es buena...
domingo, 14 de noviembre de 2010
Montaña, algo más que correr...
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Sobre el Carnet del Corredor... ese gran invento
No dudo que la tenga, pero yo hasta ahora... sinceramente y en el mes que lo tengo, no se la he encontrado.
No entiendo muy bien ese deseo de etiquetar a la gente. Si a Vd le gusta correr le damos un carnet...vale, pero tambien me gusta el cine, mi trabajo, comer, leer, la pintura y ver pasapalabra... pero no se hasta que punto un carnet de estas cosas tendría sentido. Bueno si lo se, ninguno!.
Dicho esto espero que funcione porque todo lo que se haga por un deporte y fomentarlo desde la administración y el gobierno me parece un buen camino, sobre todo en edades tempranas, pero a esto es que no acabo de encontrarle el fuste.
Si se trata de organizar, a quien hay que organizar es a los que organizan (valga la redundancia).. las carreras, que tengan ese carnet (incluso tengan que hacer un examen para tenerlo) y que no todo el mundo pueda crer la carrera que le apetezca. Una especie de organizador homologado.
Si se trata de controlar, los datos de los participantes pueden ser filtrados a la federación y tener ese ranking que hablan en su página (que no les vale con ponernos el sello de corredor, admás nos ponen el apellido "lento", "medio", "bueno", "la cañadespaña"...)
Y si se trata de otra cosa, que alguien venga y lo explique (que quizá, como muchas cosas que se hacen en este país, ese sea el problema). Coincido que este mundo del corredor popular ha crecido mucho en los últimos 20 años (desde que estoy en él) pero especialmente en los últimos 6 o 7, y que es necesario cierto "orden y control", pero no creo que este sea el camino. Es como si intentaramos organizar el tráfico aéreo dando un carnet a los que se montan en un avión, pero sin saber ni controlar las compañías aereas que existen...
En fin, no tomarlo como crítica, como decía Rosendo Mercado (Leño) "es simplemente despiste"
sábado, 23 de octubre de 2010
De tiendas...

lunes, 18 de octubre de 2010
Maratón de Berlín 2010. Crónica.
Con Vittory y Javi y nuestra cara de sueño poco antes de la salida.
En mi último maratón (el 4º de mi corta experiencia), el de Berlin 2010 (26 sept), el estado de ánimo volvio a ser el mismo. En esta ocasión, a las 8:45 de la mañana en Tiergarten, con la puerta de Brandemburgo a la espalda, a escasos 150 metros (pero de la que me separaban 42 km si corria como me decía la organización: "to p'alante"), era consciente de que no había estudiado lo suficiente. Apenas 10 semanas de entrenamiento con paron por una rotura de fibras en el gemelo izquierdo de tres semanas -de la 6 a la 9-, y para colmo en pleno verano murciano, que como os imaginais no es el ideal para hace rodajes o series entre las 10 de la mañana y las 8 y pico largas de la noche, salvo que uno quiera salir en el periódico al día siguiente en la sección de "a quién se le ocurre"....
Quizá por ello me encontraba más tranquilo de lo normal. El no tener la presión de haberte esforzado te dá la tranquilidad de que cualquier recompensa será bienvenida. En mi caso terminar era el objetivo y terminar sin molestias ni secuelas era el deseo. Aún así los nervios propios de una carrera y de no querer ni fallar ni sufrir, hacían mella (y lo hicieron durante todo el recorrido) como de costumbre, bueno no, un poquito más.
Entre las 9:00 y las 9:20, tras la suelta de globos verdes del patrocinador, que por culpa de la lluvia y el viento no ascendieron y algunos hasta se acercaron a despedirnos y a divertirnos unos minutos, comenzabamos a trotar los 40.000 corredores, por orden de mejores tiempos en la inscripción, y a descubrir, una por una, las 42 preguntas de este largo examen. A por ello.
Pasa la 2ª hora. El ritmo sigue igual, , En el veinti...cinco?... bueno, por ahí, la organización dió unos geles de PowerBar. Me decido a coger uno (a pesar de los 4 que llevaba por si acaso) pero a los 50 metros se me cae. Si me agacho a por el creo que no me voy a incorporar, así que nada... a seguir. A partir del 30 ya empieza a verse el final del tunel. De un momento a otro espero que algún músculo de una pierna decida vengarse de la tortura por la que le estoy haciendo pasar y se suba a una oreja... afortunadamente el momento no llega.Empiezan a verse los primeros "cadaveres", algunos andando, otros parados, incluso otros recibiendo masaje en las piernas en camillas que la organización puso al efecto. Dios mio que tentación.... la vista borrosa por el cansancio, el sudor y la lluvia hacía que se apareciera ante mi jovenzuelas fisioterapeutas alemanas vestidas de diablillo rojo diciendome con el dedo y la mirada "ven... mira que colchoncito caliente, ¿un masaje en las piernas?"... uf, uf... sigamos..
Mis piernas se quejan pero no lo suficiente como para hacerme parar o bajar el ritmo. Incluso en los últimos kms, a partir del 36 decido apretar un poco, pero se queda en una bonita declaración de intenciones...aunque claro, voy tan justito y pendiente de mis poco entrenadas piernas que cualquier esfuerzo por no desfallecer ni bajar el ritm
o supone "apretar".
Pero si, a partir del 40, cuando el rumor de la puerta de Brandemburgo ya empieza a oirse, ese apretar se hace real, es cierto, aunque solo sean unos segundos, voy adelantando a otros corredores y mis piernas se vienen arriba.
El último km es emocionante. Tantas semanas dándo vueltas a si me presentaba o no, y apenas 8 dias atras había tirado la toalla por la lesión, y ahora estaba cumpliendo un objetivo, en 3 horas y 49 minutos. No es mi mejor tiempo pero si mi mayor alegría al cruzar la meta. Estoy eufórico, contento, es un punto de inflexión importante en mi manera de afrontar carreras. Termino con muchas ganas de afrontar y preparar la siguiente.
LO MEJOR DEL MARATON: Todo, la organización, la gente, el recorrido, la ciudad, la cantidad de personas animando.... una carrera para disfrutar, sin duda.

